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jueves, 31 de mayo de 2012
miércoles, 2 de mayo de 2012
Lecturas tercer trimestre 1º ESO (Opción 2)
Aventuras de Tom Sawyer. Mark
Twain Propuesta nº 2
El autor de esta novela, excelente
escritor, sigue en su obra las pautas clásicas del relato:
presentación de los personajes, marco donde se van a desarrollar
los hechos, trama del nudo y desenlace.
Para definir personajes y marco, opta
por contar una serie de hechos que los caracterizan y nos sitúan en
el ambiente en que se va a desarrollar toda la historia.
Te proponemos la tarea de ir
conociendo y señalando los rasgos que caracterizan a cada personaje
a partir de lo que se nos va relatando en cada capítulo. Todas las
respuestas tienen que estar motivadas y justificadas; no debes decir
nada que no esté argumentado con expresiones del relato o con los
razonamientos que te han llevado a esa conclusión.. No es tarea
difícil, mas exige leer en profundidad, comprender y pensar. La
calidad de las respuestas determina la calificación. ¡Ánimo, y
manos a la tarea!
1.- Capítulo 1º
Tom no es un niño modelo. ¿Qué
rasgos de su personalidad descubrimos en este capítulo? (Ten
presente que a cada rasgo corresponde una anécdota).
¿Cómo es el carácter de Polly?
¿Qué temores le asaltan?
2.- Capítulo 2º
¿Qué más sabemos el protagonista?
¿Cómo lo conceptúa Polly?
Tom descubrió uno de los principios
fundamentales de la conducta humana. Enumera este principio.
¿Qué diferencias puedes señalar
entre trabajo y juego?
3.- Capítulo 3º
¿Cómo se comporta Tom con las normas?
¿Qué otros personajes presenta este
capítulo?
¿Cómo definiríamos a Joe Harper?
¿Quién es Amy Lawrence? Lo que nos
cuentan de ella, ¿podría darnos alguna pista sobre su personalidad?
Intenta hacer una presentación de esta señorita.
El incidente del azucarero nos hace ver
la humanidad de la tía Polly. ¿Por qué tiene remordimientos?
4.- Capítulo 4º
¿Cómo es la religiosidad de los
Sawyer?
¿Qué nos aclara el episodio de las
Biblias?
¿Qué sabemos de Becky Thatcher?
5,- Capítulo 5º
¿Por qué era aborrecido Willie
Mufferson?
¿Tendrá Willie un papel importante en
la novela? ¿Cuál es la razón de su introducción en el relato?
Si revisas la biografía de Twain
comprenderás por qué ironiza con los avisos que lee el pastor ¿qué
le motiva?
¿Quiénes tuvieron que sufrir los
efectos de las pinzas del negro escarabajo?
6.- Capítulo 6º
¿Qué nuevos personajes siguen
apareciendo?
¿Por qué Huckleberry es tan querido
por los chicos y tan detestado por las personas mayores?
“He estado hablando con Huckleberry
Finn”, ¿qué faceta nos descubre de nuestro protagonista?
¿Cómo reaccionó la niña cuando vio
a su lado a Tom?
¿Cómo podía interesar a la
compañera?
¿Qué significa ´la niña no era
demasiado crítica'?
7.- Capítulo 7º
¿Por qué salía polvo de las
chaquetas de Joe y Tom?
¿Qué dijo al oído de Betty, cuando
terminaron las clases?
¿Cómo se comportan Tom y Betty
durante el descanso del mediodía?
¿Cómo se contraponen las actitudes
de Becky y Amy
¿Qué podemos deducir de la confesión
de Tom?
¿Por qué se marcha Tom de la escuela?
8.- Capítulo 8
¿Qué indica la cavidad para guardar
tesoros que descubrió?
¿Por qué se desbarató el mundo de
creencias del chico?
¿Qué nos deja entrever la pelea que
tienen el el bosque Tom y Joe?
¿De qué se lamentaban al recoger sus
avíos bélicos?
9.- Capítulo 9
¿Qué señales utilizan Tom y
Huckleberry para avisarse? ¿Por qué recurren a este lenguaje?
Todavía no han terminado de aparecer
todos los personajes de la novela; pero la trama del nudo comienza a
tejerse. ¿Cuál es para ti la trama principal, la que justifica el
relato?
¿Cuál era el motivo por que se
hallaban allí los tres hombres?¿Por qué se pelean?
¿Cómo habría que describir a Joe,
según su comportamiento en el camposanto?
¿Qué desagradaría más a los chicos
la violencia de Joe o el modo en que inculpó a Potter? Razónalo.
10.- Capítulo 10º
¿En qué dilema se hallan atrapados
Huckleberry y Tom?
¿Por qué a Muff Potter no le ha
podido pasar nada?
¿Cómo se aseguran que no hablarán
del incidente en ningún caso?
¿Cómo reacciona Tom cuando su tía en
vez de pegarle le confió los tormentos que pasaba por no poder
llevarlo al buen camino?
¿Qué comprendió cuando estaba en la
escuela mirando la pared frontera con la mirada petrificada?
11.- Capítulo 11º
¿Qué indicios de criminalidad
encontraban los vecinos para atribuir a Potter la autoría?
¿Por qué se estremeció Tom al posar
su mirada en la faz de Joe el Indio?
¿Se puede suponer que Potter había
venido para echar un vistazo a su obra?
¿Por qué se admiraban los chicos de
que el cielo no se desplomase sobre el indio?
Haz un retrato de Joe el Indio teniendo
presente su comportamiento.
12.- Capítulo 12º
¿Qué circunstancias hacen que Tom
cambie de carácter?
¿Cómo reacciona su tía cuando
descubre los cambios?
¿Cuál es el significado del término
“frenológico”? ¿Y “sinapismos”?
Cuenta la anécdota del “matadolores”
valiéndote de palabras del libro.
13.- Capítulo 13º
¿Qué cuitas empujan a Huckleberry,
Joe y Tom a dejar San Petersburgo?
¿Qué ventajas encuentran los
protagonistas a la vida de piratas?
¿De qué forma sobrevino un intruso a
perturbar sus sueños? ¿Qué es preciso para que una persona sufra
esa angustia?
14.- Capítulo 14º
¿Qué sentimientos los embargan
durante su estancia en la isla?
¿Por qué no se atreven a confesar
abiertamente la nostalgia que les invade?
El deseo de regresar, ¿es propio de
los chicos o acomete a toda persona que se aleja de su casa? Razona
la respuesta.
15.- Capítulo 15º
Polly define al desaparecido sobrino
con los adjetivos... ¿Cómo se ganó Tom cada uno de esos
calificativos? ¿Para qué le serviría asistir a la reunión
familiar?
16.- Capítulo 16º
¿Qué enseñanzas tenemos que sacar de
este capítulo?
¿Qué es la “navaja perdida” que
buscan con tanta ansiedad?
¿Por qué no manifiestan libremente
sus sentimientos y anhelos?
17.- Capítulo 17º
La preparación del funeral lleva a las
personas a manifestar sus sinceros sentimientos. ¿Qué descubre cada
personaje respecto a los presuntos ahogados?
¿Cómo reacciona la comunidad ante la
presunta resurrección de los llorados niños?
18.- Capítulo 18º
¿Qué cambios se producen en el ánimo
de Alfred Temple?
¿Cómo reacciona Tom ante la
estrategia de Becky?
19.- Capítulo 19º
Cita todas las razones que llevan a tía
Polly a quedar en ridículo
¿A qué se expone registrando la
chaqueta? ¿Vale la pena correr el riesgo?
20.- Capítulo 20º
En este capítulo vemos que las
reacciones de chicos y chicas son parecidas ante la intriga. ¿Cómo
debiera comportarse Tom al ver lo que hacía Becky?
¿Qué cambios de actitud experimenta
Becky? ¿Cómo se explicas?
21.- Capítulo 21º
“No se debe emplear el castigo físico
en la escuela ni siquiera para motivar a los alumnos”. Argumenta
esta tesis
¿Deben los discípulos vengarse de su
maestro? Argumenta la respuesta.
22.- Capítulo 22º
El ingreso en la Orden de los Cadetes
Antialcoholismo le hizo descubrir a Tom muchas contradicciones de la
naturaleza humana. Explícalas
¿Cuál de las desdichas vacacionales
le dejó sabor más amargo?
23.- Capítulo 23º
¿Qué remordimientos impiden que Tom
pueda descansar por las noches?
¿Cuáles circunstancias acrecientan su
sentimiento de responsabilidad?
¿Por qué el autor oculta la decisión
que tomaron los chicos hasta el final del juicio, cuando fueron
citados a declarar por el abogado defensor?
24.- Capítulo 24º
¿Qué ironías encontramos en este
capítulo?
25.- Capítulo 25º
Parece que todos los adolescentes en un
momento de su vida buscan un tesoro. ¿Cuál puede ser el tesoro al
que se refiere la metáfora?
¿Por qué Tom y Huck se deciden a
buscar un tesoro abandonado?
26.- Capítulo 26º
¿Cómo define Tomas Sawyer a Robin
Hood? ¿Qué le lleva a considerarlo el mejor hombre de Inglaterra?
Describe la casa misteriosa. ¿De dónde
viene su misterio?
27.- Capítulo 27º
¿Cómo llegaron a averiguar cuál era
el escondite número 2? Explica los pasos de sus razonamientos.
28.- Capítulo 28º
¿Qué elementos del texto nos
transmiten la angustia que les embarga cuando tratan de acceder al
cuarto número dos?
¿Cómo es Joe el Indio? ¿En qué se
manifiesta su carácter?
28.- Capítulo 29º
¿Qué venganza le queda por hacer al
indio?
¿Cómo reacciona Huck al conocer los
planes de los bandidos?
En aquellos tiempos la mujer era
respetada, ¿cómo resulta de repulsivos los planes de Joe?
30.- Capítulo 30º
¿Qué altera a Huck cuando oye hablar
del petate que abandonaron los bandidos?
¿Qué reacciones produce la
desaparición de los chicos?
31.- Capítulo 31º
La aventura de Tom y Becky perdidos,
juntos hasta la muerte constituyen una metáfora ¿de qué?
¿Cómo se comportan ante la
adversidad? ¿Qué nos enseñan sus conductas?
32.- Capítulo 32º
¿Cómo llegaron los chicos al pueblo?
¿Qué pudieron constatar después de
pasar tres días sin alimentarse?
¿Cuántas cosas tenían que contarse
Huck y Tom?
33.- Capítulo 33º
¿A qué podríamos aplicarle el dicho
“No hay mal que por bien no venga”?
¿Purgó, Joe el Indio, suficientemente
sus crímenes?
¿Qué reflexión hace el autor sobre
el movimiento en favor del indulto?
34.- Capítulo 34º
Conseguir el tesoro resultó difícil
como suele suceder con todo lo que vale la pena. Narra las
vicisitudes y peripecias que han tenido que pasar
35.- Capítulo 35º
La verdadera sorpresa de la fiesta de
la viuda de Douglas resulta sorprendente. ¿Cambiará la fortuna la
consideración en que se tiene al pobre de Huck?
¿Qué rutinas le resultan
insoportables a Huck
“Ser rico no es lo que se dice por
ahí”. Defiende esta tesis aportando al menos tres argumentos
diferentes
Explica las ironías que hay en este
capítulo
Lectura del tercer trimestre 1º ESO
Aventuras
de Tomás Sawyer. Cuestiones. Propuesta nº 1
¿Quiénes
son los personajes de esta novela?
¿Quién
es el protagonista? (O los protagonistas, si es que hay más de uno)
Ordena
los personajes atendiendo a su importancia en la novela
¿Qué
busca Tom? ¿Y Huckleberry?
¿Busca
algo Betty? ¿Y Polly?
¿Qué
buscaba Joe el Indio?
-¡Por
Dios, tía! ¡No me lo saques, que ya no me duele! ¡Que no me mueva
de aquí si es mentira! ¡No me lo saques, tía! Que no es que quiera
quedarme en casa y no ir a la escuela.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Pues
coges el gato y vas y subes al camposanto, cerca de medianoche, donde
hayan enterrado a alguno que haya sido muy malo; y al llegar la
medianoche vendrá un diablo a llevárselo o puede ser dos o tres;
pero uno no los ve, no se hace más que oír algo, como si fuera el
viento, o se les llega a oír hablar; y cuando se estén llevando al
enterrado les tiras con el gato y dices: «¡Diablo, sigue al
difunto; gato, sigue al diablo; verruga, sigue al gato, ya acabé
contigo!» No queda ni una.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-He
estado hablando con Huckleberry Finn
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-¡Qué
bien está! ¡Ojalá supiera yo pintar!
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Y
ganan montones de dinero..., casi un dólar por día; me lo ha dicho
Ben Rogers. Di, Betty, ¿has estado alguna vez comprometida?
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-¡Tom!
¡Yo no soy la primera que ha sido tu novia!
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-¡Alto!
¿Quién osa penetrar en la selva de Therwood sin mi salvoconducto?
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Hay
que tener mucho ojo, en como se habla de esta gente difunta, Tom.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-¡Cómo!,
¿qué quiere decir esto? -exclamó el doctor-. Me habéis exigido la
paga adelantada, y ya os he pagado.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Es
un mal negocio -contestó Joe sin inmutarse-. ¿Para qué lo has
hecho?
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Si
está tan atolondrado con el golpe y tan atiborrado de la bebida como
parece, no ha de acordarse de la navaja hasta que esté ya tan lejos
de aquí que tenga miedo de volver a buscarla solo y en un sitio como
éste...; ¡gallina!
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Bueno;
pues aguarda y ya verás. Esa se muere: tan seguro como que Muff
Potter ha de morir. Eso es lo que dicen los negros, y ellos saben
todo lo de esa clase de cosas, Huck.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-De
veras que no lo sé, tía; los gatos siempre se ponen de ese modo
cuando lo están pasando bien.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Lo
hice de pura lástima..., porque no tiene tías.. ¡Porque si hubiera
tenido una tía, le hubiera quemado vivo ella misma! Le hubiera asado
las entrañas hasta que las echase fuera, sin darle más lástima que
si fuera un ser humano.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-¿Qué
es lo que tienen que hacer los piratas?
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-¡Ya
sé lo que es! -exclamó Tom-. Uno que se ha ahogado.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Pues
lo mismo le pasaba a mi Joe..., siempre dando guerra y dispuesto para
una trastada, pero era lo menos egoísta y todo lo bondadoso que
podía pedirse... ¡Y pensar, Dios mío, que le zurré por golosear
la crema, sin acordarme de que yo misma la había tirado porque se
avinagró! ¡Y ya no lo veré nunca, nunca, en este mundo, al
pobrecito maltratado.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Ahora,
niños os vais a estar sentados, todo lo derechitos y quietos que
podáis, y me vais a escuchar con toda atención por dos minutos.
¡Así, así me gusta! Así es como los buenos niños y las niñas
tienen que estar.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Me
lo va a decir a mí -dijo la señora-. Los nombres de los primeros
discípulos fueron...
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Thomas
Sawyer, ésta es la más pasmosa confesión que jamás oí: no basta
la palmeta para tal ofensa.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-No.
De veras y de veras y de veras que no lo cuento.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-¿No
se lo vas a decir a nadie? ¿En toda tu vida lo has de decir?
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Ponte
el sombrero y di que vas a casa; cuando llegues a la esquina con las
otras, te escabulles y das la vuelta por la calleja y vienes. Yo voy
por el otro camino y haré lo mismo.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Por
supuesto. Eso es parte de la cosa. Y siempre, cuando vengas a la
escuela o al irte a casa, tengo yo que acompañarte cuando nadie nos
vea; y yo te escojo a ti y tú me escoges a mí en todas las fiestas,
porque así hay que hacer cuando se es novia.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-¡Guy
de Guisborne no necesita salvoconducto de nadie! ¿Quién sois que,
que...?
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Ya
está hecha esta condenada tarea, galeno; y ahora mismo alarga usted
otros cinco dólares, o ahí se queda eso.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
¡No
puedo olvidarlo! ¡No puedo resignarme! Era mi mayor consuelo, aunque
me mataba a desazones.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-No;
Tom cumplirá su palabra y volverá, Huck. Sabe que sería un
deshonor para un pirata, y Tom es demasiado orgulloso para eso. Algo
trae entre manos. ¿Qué podrá ser?
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-También
yo quiero irme, Tom -dijo-; se iba poniendo esto muy solitario, y
ahora lo estará más.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Y
cuando nos oigan decir que aprendimos mientras estábamos pirateando,
¡lo que darían por haberlo hecho ellos también!
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
«¡Quién
tuviera -pensaba- el boliche de latón! ¡Pero no tengo nada, ni un
solo recuerdo! », y reprimió un ligero sollozo.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
«Fue
aquí precisamente. Si volviera a ocurrir no le diría aquello,
no..., ¡por nada del mundo! Pero ya se ha ido y no lo veré nunca,
nunca más.»
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Ya
lo voy viendo todo claro como la luz. En seguida dijo usted que yo no
era malo, sino travieso y alocado, y que no se me podía culpar más
que..., que a un potro, me parece que fue.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
Después
la madre de Joe lloró también, y dijo que lo mismo era su hijo, y
que ojalá no le hubiera azotado por comerse la crema, cuando ella
misma la había tirado.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Pues
sí. La merienda es por mí, y mamá permitirá que vayan los que yo
quiera; y quiero que vayas tú.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
¡Yo
te zurré el primer día que pisaste este pueblo y te he de pegar
otra vez! ¡Espera un poco que te pille en la calle! Te voy a coger y
.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-¡Pues
bésame otra vez, Tom!..., y ya estás marchándote a la escuela; y
no me muelas más.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-¡Le
perdonaría ahora al chico aunque hubiera cometido un millón de
pecados!
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-¿Quién
ha rasgado este libro?
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Tom,
¿cómo podrás ser tan noble?
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Huck,
¿has hablado con alguien de aquello?
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Lo
mismo me pasa, Tom, cuando les oigo decir que es el mayor criminal de
esta tierra y que por qué no lo habrían ahorcado antes.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Bajo
el juramento de ciudadanos cuya mera palabra está por encima de toda
sospecha, hemos probado, sin que haya posibilidad de duda, que el
autor de este horrendo crimen es el desgraciado prisionero que está
en ese banco. No tengo nada que añadir a la acusación.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-No
tengo nada que preguntarle.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Thomas
Sawyer, ¿dónde estabas el 17 de junio a eso de las doce de la
noche?
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Espera...,
espera un momento. No te ocupes ahora de cómo se llamaba tu
acompañante. En el momento oportuno comparecerá también.
¿Llevasteis allí alguna cosa?
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-No
sé. Si fuera mío el dinero no lo escondería. Me lo gastaría para
pasarlo en grande.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-¡Narices!
Quiero decir que los verías... sin brincar, por supuesto: ¿para qué
necesitaban brincar? Lo que quiero que comprendas es que los verías
esparcidos por todas partes, ¿sabes?, así como si no fuera cosa
especial. Como aquel Ricardo el de la joroba.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-También
a mí me pasa lo mismo, Huck. Casi siempre meten dentro un difunto
cuando entierran un tesoro debajo de un árbol, para que esté allí
guardándolo.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Pues
era uno de los más grandes hombres que hubo en Inglaterra... y el
mejor. Era un bandido.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-No
-dijo-. Lo he pensado bien y no me gusta. Es peligroso. ¡Peligroso!
-refunfuñó el español «sordomudo», con gran sorpresa de los
muchachos-. ¡Gallina!
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Óyeme,
muchacho: tú te vuelves río arriba a tu tierra. Esperas allí hasta
que oigas de mí. Yo voy a arriesgarme a caer por el pueblo nada más
que otra vez, para echar una mirada por allí. Daremos el
golpe«peligroso» después de que yo haya atisbado un poco y vea que
las cosas se presentan bien. Después, ¡a Texas! Haremos el camino
juntos.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-¿Venganza?
-dijo-. ¿Y si fuera de nosotros, Huck?
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-¡Sueño!
¡Si no se llega a romper la escalera ya hubieras visto si era sueño!
Hartas pesadillas he tenido toda la noche con aquel maldito español
del parche corriendo tras de mí... ¡Así lo ahorquen!
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Número
dos, eso es. He estado pensando en ello; pero no caigo en lo que
pueda ser... ¿Qué crees tú que será?
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Voy
a decírtelo. La puerta trasera de ese número dos es la que da a
aquel callejón sin salida que hay entre la posada y aquel nidal de
ratas del almacén de ladrillos. Pues ahora vas a reunir todas las
llaves de puertas a que puedas echar mano y yo cogeré todas las de
mi tía, y en la primera noche oscura vamos allí y las probamos.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-A
mí no me importaría seguirle siendo de noche, Huck. Mira que acaso
descubra que no puede vengarse y se vaya derecho a coger el dinero.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Probé
dos llaves con toda la suavidad que pude; pero hacían tal ruido, que
casi no podía tenerme en pie de puro miedo. Además, no daban vuelta
en la cerradura. Bueno, pues sin saber lo que hacía, cogí el
tirador de la puerta y... ¡se abrió! No estaba cerrada. Entré de
puntillas y tiré la toalla, y.. ¡Dios de mi vida!.. Huck, ¡de poco
le piso una mano a Joe el Indio!
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Pues
que está encantado de whisky. Puede ser que en todas las «Posadas
de Templanza» tengan un cuarto encantado, ¿eh?
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-En
el pajar de Ben Rogers. Ya sé que él me deja y también el negro de
su padre, el tío Jake. Acarreo agua para el tío cuando la necesita,
y siempre que yo se lo pido me da alguna cosa de comer, si puede
pasar sin ella. Es un negro muy bueno, Tom. El me quiere porque yo
nunca me doy importancia con él
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-No
volveréis hasta muy tarde. Quizá sea mejor que te quedes a pasar la
noche con alguna de las niñas que viven cerca del embarcadero.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Oye
voy a decirte lo que hemos de hacer. En vez de ir a casa de Joe
Harper subimos al monte y vamos a casa de la viuda de Douglas. Tendrá
helados. Los toma casi todos los días..., carretadas de ellos. Y se
ha de alegrar de que vayamos.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Ya
te he dicho, y lo repito, que no me importa su bolsa: puedes quedarte
con ella. Pero
me
trató mal su marido, me trató mal muchas veces, y, sobre todo, él
fue el juez de paz que me condenó por vagabundo. Y no es eso todo;
no es ni siquiera la milésima parte. Me hizo azotar, ¡azotar
delante de la cárcel como a un negro, con todo el pueblo mirándome!
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-¡Por
favor, no digan a nadie que yo di el soplo! ¡Por favor!
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Pues
verá usted: yo soy una especie de chico malo; al menos, todo el
mundo lo dice, y no tengo nada que responder. Y algunas veces ocurre
que no puedo dormir a gusto por ponerme a pensar en ello y como
tratando de seguir por mejor camino. Y eso me pasó anoche. No podía
dormir y subía por la calle, dándole vueltas al asunto, y cuando
legaba a aquel almacén de ladrillos junto a la Posada de Temp lanza
me recosté de espaldas a la pared para pensar otro rato. Bueno; pues
en aquel momento llegan esos dos prójimos y pasan a mi lado con una
cosa bajo el brazo, y yo pensé que la habrían robado.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Sí;
los seguí. Eso es: quería ver lo que traían entre manos, pues
marchaban con tanto recelo. Los seguí hasta el portillo de la finca
de la viuda, y me quedé en lo oscuro, y oí al de los harapos
interceder por la viuda, y el español juraba que le había de cortar
la cara, lo mismo que le dije a usted y a sus dos...
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Ahora
se explica todo -dijo-. Cuando hablaste de lo de abrir las narices y
despuntar orejas creí que todo eso lo habías puesto de tu cosecha,
para adorno, porque los blancos no toman ese género de venganzas.
¡Pero un indio...! Eso ya es cosa distinta.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-¿Pero
es que mi Betty se va a pasar durmiendo todo el día? -le dijo-. Ya
me figuraba yo que estaría muerta de cansancio.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Esté
usted seguro de ello. Esa es la marca del Señor y no deja de ponerla
nunca. La pone en alguna parte en toda criatura que sale de sus manos
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Bueno;
pero espero que no nos perderemos. ¡Qué miedo! Y la niña se
estremeció ante la horrenda posibilidad
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Lo
separé de la merienda para que jugásemos con él... como la gente
mayor hace con el pastel de bodas... Pero va a ser...
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Huck,
el dinero no estuvo nunca en el número dos.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-¡Aquí
está! -dijo-. Míralo, Huck. Es el agujero mejor escondido que hay
en todo el país. No se lo digas a nadie. Siempre he estado queriendo
ser bandolero, pero sabía que necesitaba una cosa como ésta, y la
dificultad estaba en tropezar con ella. Ahora ya la tenemos, y hay
que guardar el secreto.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Únicamente
no se mata a las mujeres: se las tiene encerradas, pero se les
perdona la vida. Son siempre guapísimas y ricas y están la mar de
asustadas. Se les roba los relojes y cosas así, pero siempre se
quita uno el sombrero y se les habla con finura. No hay nadie tan
fino como los bandoleros: eso lo puedes ver en cualquier libro.
Bueno, las mujeres acaban por enamorarse de uno, y después que han
estado en la cueva una semana o dos ya no lloran más, y después de
eso ya no hay modo de hacer que se marchen. Si uno las echa fuera, en
seguida dan la vuelta y allí están otra vez. Así está en todos
los libros.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-No,
al número dos, debajo de la cruz. El otro sitio no es bueno...,
demasiado conocido.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Mira,
Huck -dijo Tom después de un rato-; hay pisadas y goterones de vela
en el barro por un lado de esta peña, pero no por los otros. ¿Por
qué es eso? Apuesto a que el dinero está debajo de la peña. Voy a
cavar en la arcilla
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-No
lo sé. Pero los bandoleros siempre tienen orgías y, por supuesto,
nosotros tendremos que tenerlas también. Vamos andando, Huck, que
hemos estado aquí mucho tiempo y se nos hace tarde. Además, tengo
hambre. Comeremos y fumaremos en el bote.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Ya
me parecía. Los chicos de este pueblo gastan más trabajo y más
tiempo en buscar cuatro pedazos de hierro viejo para venderlo en la
fundición, que gastarían en ganar doble dinero trabajando como Dios
manda. Pero así es la humanidad. ¡Deprisa, chicos, deprisa!
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-No
puedes hacer más que cosas bajas y no puedes ver que elogien a nadie
por hacerlas buenas. Toma, y «no des las gracias», como dice la
viuda. Y Tom sacudió a Sid un par de guantadas y le ayudó a ir
hasta la puerta a puntapiés.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Ahora,
vete -le dijo-, y cuéntaselo a tu tía, si te atreves, y mañana te
atraparé.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Huck
tiene dinero -dijo-. Puede que ustedes no lo crean, pero lo tiene a
montones. No hay para qué reírse: yo se lo demostraré. Esperen un
minuto.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Tenía
que largarme, Tom, no había otro remedio. Y, además, iba a empezar
la escuela, y yo tenía que ir; y eso no puedo sufrirlo. Mira, Tom:
ser rico no es lo que se dice por ahí. No es más que reventarse y
reventarse, y sudar y más sudar, y querer uno morirse cuanto antes.
En cambio esta ropa es de mi gusto y esta barrica es de mi gusto, y
no estoy por dejarlas. Nunca me hubiera yo visto en esta desgracia si
no hubiera sido por aquel dinero. Anda y coge mi parte para ti, y me
das diez centavos de vez en cuando, pero no muy a menudo, porque no
me interesan las cosas que no le cuesten a uno conseguirlas.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-Sí,
pero no es lo mismo. Un bandido es persona de más tono de lo que es
un pirata..., por regla general. En muchos países son de los más
altos de la nobleza: duques y cosas así.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar?
-No
me voy a apartar de la viuda hasta que me pudra, Tom. Y se llego a
ser un bandido de los de primer orden y todo el mundo habla de mí,
me parece que se sentirá orgullosa de haber sido ella la que me
recogió en la calle.
¿Quién
dice esto? ¿A propósito de qué? ¿Qué pretende expresar
miércoles, 18 de enero de 2012
Pautas para escribir un relato corto
Para ayudaros un poco en la tarea de enfrentarse a unos folios en blanco para escribir un relato, tomo de la distinguida profesora de Lengua Castellana del I.E.S. El Brocense de Cáceres, doña Manuela Camacho Tosina las pautas que publicó en la web del centro el 18 de marzo de 2008.
http://ieselbrocense.juntaextremadura.net/index.php?option=com_content&view=article&id=174:pautas-basicas-para-escribir-un-relato-corto&catid=50&Itemid=300505
Prestad atención a estas sabias y bien expresadas indicaciones.
Debido a la proximidad del Concurso de Microrrelatos convocado por el Departamento de Lengua dentro de las actividades de la Semana Cultural de nuestro centro, y a la participación de muchos de nuestros alumnos en otras convocatorias de este género narrativo, consideramos que pueden resultar útiles unas pautas básicas sobre la composición de narraciones breves (cuentos, microrrelatos, relatos cortos...). Para ello, vamos a seguir los consejos y ejemplos de destacados narradores.
http://ieselbrocense.juntaextremadura.net/index.php?option=com_content&view=article&id=174:pautas-basicas-para-escribir-un-relato-corto&catid=50&Itemid=300505
Prestad atención a estas sabias y bien expresadas indicaciones.
Debido a la proximidad del Concurso de Microrrelatos convocado por el Departamento de Lengua dentro de las actividades de la Semana Cultural de nuestro centro, y a la participación de muchos de nuestros alumnos en otras convocatorias de este género narrativo, consideramos que pueden resultar útiles unas pautas básicas sobre la composición de narraciones breves (cuentos, microrrelatos, relatos cortos...). Para ello, vamos a seguir los consejos y ejemplos de destacados narradores.
- Dice Marina Mayoral que " la novela es como un veneno lento y el cuento, como un navajazo"; he aquí la primera característica de un relato corto: debe dar una visión concisa, profunda, e intensa de la realidad.
- Horacio Quiroga, autor de excelentes cuentos, aconseja: "No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adonde vas. En un cuento bien logrado las tres primeras palabras tienen casi la misma importancia que las tres últimas". En el relato, todos los elementos deben estar interrelacionados de principio a fin para que consigan su objetivo: atraer la atención del lector.
- En este tipo de relato, es importante planificar y seleccionar todos los elementos narrativos (historia, personajes, situaciones, tiempo...) para obtener el máximo rendimiento narrativo, renunciando a todo lo accesorio. Así, para describir el aspecto, el comportamiento o la actuación de los personajes es conveniente seleccionar rasgos significativos, que sugieran, que transmitan al lector incluso lo que no se dice. Recurramos a un ejemplo de Manuel Rivas: "María da Visitaçao había llegado hacía poco de una isla del Atlántico africano. Sin papeles. Como quien dice, se la habían vendido a Manila" (El lápiz del carpintero). No es necesario que el autor dé más detalles sobre el país de origen y la raza del personaje, ni acerca del ambiente en el que se ve obligada a vivir la mujer. Tampoco tiene que insistir el escritor sobre su desamparo. Se sugiere mucho más de lo que se dice .
- Una vez planificados los elementos del relato, pasemos a estructurarlo. Lo mejor es seguir la estructura clásica (planteamiento, nudo y desenlace) o, en el caso de dominar mejor la narración, recurrir a otras técnicas ( flash back, in media res...) No olvidemos que un elemento fundamental de la narración es la coherencia interna entre todos los elementos del relato para que la historia resulte verosímil, si es verosimilitud lo que buscamos. Un adolescente no puede pensar ni actuar como un adulto por muy maduro que sea, salvo que haya algo en la narración que lo justifique.
- El inicio de un relato, su planteamiento, es fundamental para captar al lector. Veamos como comienza el cuento "Muerte constante más allá del amor" de Gabriel García Márquez: "Al senador Onésimo Sánchez le faltaban seis meses y once días para morirse cuando encontró al amor de su vida". Con una sola frase el lector queda "enganchado" al relato. ¿A quién no le apetece seguir leyendo para conocer esa historia de amor que trunca la muerte?. Ni siquiera importa que conozcamos lo que parece ser el desenlace, el autor ha creado expectativas con su comienzo, ha provocado preguntas a las que el lector quiere encontrar respuestas.
- A continuación, hay que plantear el nudo, el conflicto: los personajes enfrentados a una situación que remueva o transforme su mundo: despertar convertido en un insecto, como Samsa en "La Metamorfosis" de Kafka, o algo más normal como un viaje, la muerte o la enfermedad, nuevos estudios, otro trabajo, el descubrimiento de una afición, un día más en la rutina diaria...
- El final, el desenlace, supone la transformación del personaje. Es posible que en un relato breve sólo se pueda atisbar algún cambio, pero debe quedar claro que el personaje y su mundo no los son mismos que al principio. En ocasiones, el escritor juega con cierta ambigüedad y deja el final abierto, de manera que sea el lector quien imagine lo que sucede con los personajes. En el cuanto ya citado, García Márquez nos anuncia el desenlace desde el principio del relato, que acaba así: "Seis meses y once días después había de morir en esa misma posición, pervertido y repudiado por el escándalo público de Laura Farina, y llorando de la rabia de morirse sin ella". Aun conociendo el principio y el final del relato, el deseo de leerlo y saber más no cesa. Maestría narrativa.
domingo, 15 de enero de 2012
Enlace para visitar
Os presento un enlace muy interesante sobre los textos argumentativos: no sólo explica su estructura sino que ayuda a elaborar textos.
http://odas.educarchile.cl/ objetos_digitales/odas_ lenguaje/basica/5to_texto_ argumentativo/index.html
http://odas.educarchile.cl/objetos_digitales/odas_lenguaje/basica/5to_texto_argumentativo/index.html

http://odas.educarchile.cl/objetos_digitales/odas_lenguaje/basica/5to_texto_argumentativo/index.html
miércoles, 11 de enero de 2012
lunes, 9 de enero de 2012
Textos argumentativos
Ejercicio: Lee cada uno de los textos y luego elabora una ficha
donde recojas:
Texto I
Texto II
En pleno delirio del despilfarro, los políticos decidieron construir en distintos lugares de España, trenes ave sin viajeros o aeropuertos sin aviones. Por supuesto que también se han gastado cantidades ingentes de dinero en financiar conferencias sin asistentes, coloquios sin participación, libros sin lectores o cursos de formación para maquillar el paro. Pero todas esas camelancias tienen un costo relativamente modesto. Construir un aeropuerto en un lugar en que no se necesita cuesta un ojo de la cara. Solo la protección a empresas amigas o la decisión de facilitar comisiones y mordidas pueden explicar la pirueta, nunca justificarla.
El caso del aeropuerto de Castellón resulta paradigmático. Su construcción le costó al gobierno valenciano y a la diputación castellonense una cantidad ingente de dinero. A 300.000 euros se elevó la factura de una escultura a la entrada. Nadie quiere ni a nadie le hace falta volar a ese aeropuerto porque existen alternativas más razonables. Estamos ante un aeropuerto sin aviones. Pero lo más asombroso de este asombroso caso es lo que cuenta Lorena Ortega desde Castellón. En los últimos años se han despilfarrado 30 millones de euros para hacer publicidad de un aeropuerto sin aviones. La Comunidad Valenciana está zarandeada por una deuda agobiante y un déficit atroz. Se comprende que así sea cuando se conocen casos como este. Verter un río de dinero en un aeropuerto innecesario y después gastarse 30 millones en hacer publicidad de una entelequia no tiene otra explicación que la inepcia supina o el propósito de favorecer a amiguetes y a paniaguados. En todo caso, la tropelía resulta ruinosa para la Comunidad Valenciana, con gravísima repercusión en el conjunto de España.
Es necesario, en fin, poner de relieve las incongruencias y despropósitos cometidos por la clase política en los últimos años y que han ahondado la crisis hasta extremos indigeribles. Que cada palo aguante su vela. La entera clase política -tanto los populares como los socialistas- es responsable de la desmesura en el gasto público, del despilfarro general y del pertinaz derroche.
Cuando la marcha del progreso, que percibimos como imparable, hace una inflexión y nos vemos amenazados por males ya superados, aceptamos cualquier explicación, excepto una: que nuestra suerte es también la consecuencia de nuestras faltas. Por eso, si queremos que los derechos sociales no queden estancados y se pudran, es menester superar antes un importante obstáculo. Un error que nos impide entender qué son las prestaciones sociales. Pues hemos mezclado dos conceptos: el derecho que todos tenemos a una asistencia sanitaria o una educación de calidad con su gratuidad universal, sin que importe el nivel de renta de sus beneficiarios. Desenfoque que muchas veces hace que los pobres subvencionen a los ricos.
Es un error mantener la protección social al borde del colapso para perpetuar soluciones universalesUn ejemplo de esto es el cheque-bebé, pues Zapatero no se conformó con crear un subsidio para corregir nuestra baja natalidad, apoyando a aquellas ciudadanas que la falta de recursos las disuade del embarazo, medida que hubiera sido inobjetable; sino que, por puro prurito ideológico, lo universalizó y extendió también a las mujeres con ingresos elevados, cuya decisión sobre ser o no madre no guarda relación con su peculio. El descarrío costó 4.000 millones de euros y tan necesaria ayuda para muchas familias se suprimió.
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Texto: |
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-Tema (objeto): |
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-Tesis: |
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-Argumentos: |
Texto I
8 Enero 12 - - Alfonso Ussía
Entiendo que para los niños la Cabalgata de los Reyes Magos es un
espectáculo emocionante, mágico y deslumbrante. También
cansadísimo. El pocentaje de catarros infantiles después de la
Cabalgata es altísimo. Tengo para mí que cuanto menos vean los
niños a los Reyes Magos, más creerán en ellos. Lo escribo por
propia experiencia. Dejé de creer en los Reyes en la única ocasión
que mis padres me llevaron a la Cabalgata. A Baltasar lo habían
pintado de negro, y se notaba. Y las barbas blancas de Melchor y
pardas de Gaspar, eran de pega y se adivinaba a distancia. Al menos,
se trataba de una Cabalgata de Reyes en su estado más
primitivo. Desfilaban los pajes, los camellos, los caballos y los
Reyes Magos. Nadie más. Ahora los niños se constipan más porque
desde que comienza la Cabalgata hasta que llegan los Reyes en
unas carrozas nada apropiadas para mantener la fe y la ilusion de los
inocentes, transcurren tres horas de artilugios rodantes
innecesarios, con personajes de la televisión, mensajes comerciales
y publicitarios y demás añadidos multicolores que nada tienen que
ver con la Epifanía. Para colmo, en algunas carrozas, lanzan
caramelos a los niños, y todos los años hay heridos entre el
público. Ya de lanzar caramelos, que tiren gominolas, que sólo
hacen daño a las muelas, pero no a los pobres niños que acuden a
ver a los Reyes Magos y los reciben a caramelazo limpio.Texto II
En pleno delirio del despilfarro, los políticos decidieron construir en distintos lugares de España, trenes ave sin viajeros o aeropuertos sin aviones. Por supuesto que también se han gastado cantidades ingentes de dinero en financiar conferencias sin asistentes, coloquios sin participación, libros sin lectores o cursos de formación para maquillar el paro. Pero todas esas camelancias tienen un costo relativamente modesto. Construir un aeropuerto en un lugar en que no se necesita cuesta un ojo de la cara. Solo la protección a empresas amigas o la decisión de facilitar comisiones y mordidas pueden explicar la pirueta, nunca justificarla.
El caso del aeropuerto de Castellón resulta paradigmático. Su construcción le costó al gobierno valenciano y a la diputación castellonense una cantidad ingente de dinero. A 300.000 euros se elevó la factura de una escultura a la entrada. Nadie quiere ni a nadie le hace falta volar a ese aeropuerto porque existen alternativas más razonables. Estamos ante un aeropuerto sin aviones. Pero lo más asombroso de este asombroso caso es lo que cuenta Lorena Ortega desde Castellón. En los últimos años se han despilfarrado 30 millones de euros para hacer publicidad de un aeropuerto sin aviones. La Comunidad Valenciana está zarandeada por una deuda agobiante y un déficit atroz. Se comprende que así sea cuando se conocen casos como este. Verter un río de dinero en un aeropuerto innecesario y después gastarse 30 millones en hacer publicidad de una entelequia no tiene otra explicación que la inepcia supina o el propósito de favorecer a amiguetes y a paniaguados. En todo caso, la tropelía resulta ruinosa para la Comunidad Valenciana, con gravísima repercusión en el conjunto de España.
Es necesario, en fin, poner de relieve las incongruencias y despropósitos cometidos por la clase política en los últimos años y que han ahondado la crisis hasta extremos indigeribles. Que cada palo aguante su vela. La entera clase política -tanto los populares como los socialistas- es responsable de la desmesura en el gasto público, del despilfarro general y del pertinaz derroche.
Luis María ANSON
de la Real Academia Española
de la Real Academia Española
Texto III
Muerte y resurrección del Estado de bienestar
JOSÉ LUIS PUERTA 09/01/2012Cuando la marcha del progreso, que percibimos como imparable, hace una inflexión y nos vemos amenazados por males ya superados, aceptamos cualquier explicación, excepto una: que nuestra suerte es también la consecuencia de nuestras faltas. Por eso, si queremos que los derechos sociales no queden estancados y se pudran, es menester superar antes un importante obstáculo. Un error que nos impide entender qué son las prestaciones sociales. Pues hemos mezclado dos conceptos: el derecho que todos tenemos a una asistencia sanitaria o una educación de calidad con su gratuidad universal, sin que importe el nivel de renta de sus beneficiarios. Desenfoque que muchas veces hace que los pobres subvencionen a los ricos.
Es un error mantener la protección social al borde del colapso para perpetuar soluciones universalesUn ejemplo de esto es el cheque-bebé, pues Zapatero no se conformó con crear un subsidio para corregir nuestra baja natalidad, apoyando a aquellas ciudadanas que la falta de recursos las disuade del embarazo, medida que hubiera sido inobjetable; sino que, por puro prurito ideológico, lo universalizó y extendió también a las mujeres con ingresos elevados, cuya decisión sobre ser o no madre no guarda relación con su peculio. El descarrío costó 4.000 millones de euros y tan necesaria ayuda para muchas familias se suprimió.
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